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El plan del Presidente para un sistema de inmigración del siglo XXI

Resumen

Publicado: 06/05/2011

por Melody Barnes / The White House Blog

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El pasado 15 de mayo, el Presidente viajó a El Paso, Texas –una comunidad fronteriza histórica, próspera y de gran diversidad– para hablar sobre su compromiso de reestructurar nuestro ineficaz sistema de inmigración y sobre la importancia de desarrollar uno nuevo para el siglo XXI. Considera que debemos reformar nuestras leyes de inmigración para que satisfagan nuestras necesidades económicas y de seguridad, y a la vez respeten nuestra historia como nación de inmigrantes y estado de derecho. 

En las últimas semanas, el Presidente se ha reunido y escuchado de líderes y partes interesadas de una variedad de sectores, entre ellos el religioso, empresarial y policial, como también ex funcionarios electos y en funciones, entre otros. Como muchos estadounidenses, estos líderes saben que las muchas generaciones de inmigrantes que enfrentaron dificultades y grandes riesgos para alcanzar nuestras costas han hecho de Estados Unidos lo que es hoy: una nación sólida y próspera, el motor de la economía mundial y una luz de esperanza en todo el mundo.

Ya hemos alcanzado logros significativos en el resguardo de nuestras fronteras, el cumplimiento de la ley y hecho mejoras en nuestro sistema legal de inmigración. En los últimos dos años, el gobierno del Presidente Obama ha dedicado un nivel sin precedente de recursos a estos esfuerzos. Hay más personal en el terreno en la frontera sudoeste que en ningún otro momento de nuestra historia. El aumento se inició con el gobierno previo y ha continuado. También aumentamos tres veces el número de analistas de inteligencia, movilizamos aeronaves no tripuladas de vigilancia aérea y prácticamente ya acabamos con la valla que exigieron en el 2007.  Estos esfuerzos han ayudado a mejorar la seguridad de este país. Pero no podemos resolver los problemas de nuestro ineficaz sistema de inmigración solamente con medidas para velar por el cumplimiento de la ley.

Es necesario hacer que las empresas rindan cuentas por sus actos y no podemos continuar explotando a los trabajadores indocumentados, perjudicando a los trabajadores estadounidenses y a las empresas que quieren cumplir con las normas. Quienes están aquí ilegalmente también tienen una responsabilidad. Deben inscribirse y regularizar su situación legal, pagar sus respectivos impuestos y multas, aprender inglés y someterse a una investigación de antecedentes antes de poder ponerse en fila para solicitar el estatus legal. Finalmente, necesitamos hacer cambios a nuestro sistema de inmigración para que satisfaga mejor todas nuestras necesidades. 

Debemos hacer que sea más fácil que las mejores personas y las más brillantes estudien aquí, inicien empresas y generen empleo. Debemos dejar de castigar a jóvenes inocentes al negarles la oportunidad de obtener una educación o prestar servicio militar, para que puedan contribuir al país en que crecieron. Debemos concluir la labor iniciada por el Congreso el año pasado y aprobar la ley DREAM. Debemos respetar a las familias que cumplen con las normas y reunificarlas en vez de dividirlas. Y debemos darles a los agricultores una manera legal de contratar a trabajadores y una vía para que dichos trabajadores obtengan estatus legal.

El Presidente quiere propiciar un debate cortés y constructivo sobre este asunto para que podamos reestructurar nuestro sistema de inmigración, que no está funcionando. A fin de alcanzar este objetivo, el gobierno del Presidente Obama ha dado a conocer un Plan para un sistema de inmigración del siglo XXI. El plan resume los logros que hemos alcanzado para resguardar nuestras fronteras, velar por el cumplimiento de nuestras leyes y mejorar nuestro sistema legal de inmigración, y describe la visión del Presidente de una política de inmigración para el siglo XXI.